Tantos años, tantas migrañas y sigo sin reconocer las señales de advertencia...
Antes de ayer arranqué el día al teléfono con el chapista, luego con la aseguradora, luego fui al chapista, todo eso mientras desayunaba y antes de ir a trabajar.
Pasé el día con ganas de cosas dulces, el cuerpo me lo pedía. Así que galletitas rellenas, postre, etc.
Ayer, todo el día onda mñeh, onda Low Battery, onda no tengo ganas de nada pero estoy bien, no me pasa nada...
Igual hice todo lo que tenía que hacer, hasta fui a Rock, aunque bailé poco.
Hoy me despertó el dolor.
Salir de la cama a buscar pastillas, a llamar por teléfono para cambiar planes, a volverme a dormir para que se vaya el dolor.
Y a decir "ahora entiendo todo", como siempre, como cada migraña, recién cuando aparece uno se da cuenta de todo lo que debía haber evitado...
sábado, 22 de agosto de 2015
Señales que no veo
jueves, 7 de mayo de 2015
De dolores diversos
Sí, también migrañas.
Parece que hay un círculo vicioso en el que caigo a veces.
Cuando decido bajar, sólo por momentos, la máscara y meterme a sentir lo que me duele, a ver si lo logro descifrar, inevitablemente termino con una migraña.
Y la migraña no sólo es lo único que logra hacerme parar, todo, sino también lo único que me hace patente lo frágil y vulnerable que soy.
Digo, como si me gustara bajar la máscara, adentrarme en el dolor, tener migraña o sentirme vulnerable.
Pero cuando llego a asumirme vulnerable, es precisamente el momento adecuado para encontrar el camino para acercarme a lo que me duele, y entonces tratar de pensarlo, entenderlo, descifrarlo.
No digerirlo, ya quedamos Silvia, no me pienso tragar nada.
Y volvemos a empezar, y volvemos a sentir dolor, y a llorar, y a quedarme sacudida, no tolerando la realidad, y a hacer una migraña.
(suspiro)
Vaya negocio, no?
lunes, 14 de abril de 2014
Mi vieja amiga, la migraña
OK, cada vez que aparece, que comienza un aura, lo primero que siento es odio. No a la migraña, a mí misma, a mi cuerpo, que siento que me traiciona.
Después me doy cuenta que era lógico que aparezca, que todo llevaba a ella.
Cuando lo pienso más detenidamente, vuelvo a la misma conclusión, mis migrañas son la llave de seguridad que salta cuando la tensión es demasiada. Lo que pasa es que generalmente no me doy cuenta de que es demasiada hasta que aparecen.
Y casi siempre siguen a esas temporadas de "yo puedo", "yo puedo", "yo puedo".
Y justo vienen a decirme que no, que no puedo, que no puedo más.
Y es precisamente por eso que lo que siento cuando empiezan es impotencia.
Siempre tan obvio que cuesta verlo, no?
viernes, 2 de agosto de 2013
Esas viejas conocidas
Sí, las migrañas, con o sin aura, más o menos incapacitantes, de libro o encubiertas, pero viejas conocidas y acompañantes.
Que si la medicación preventiva las hace más tolerables, menos frecuentes, pero siguen ahí.
Y que últimamente se incuban discretamente el día anterior y explotan a mitad de mi dormir, así que salgo de la cama a tientas y desesperada a las 3, 4 o 5 de la mañana, y busco a tientas (para no hacerla peor prendiendo la luz) algún, cualquier analgésico y me lo trago esperando poder dormirme, para luego levantarme a las 6 buscando el Naramig, y más luego procedo a empastillarme con cualquier benzodiacepina para seguir el consejo de Kohler, dormir hasta que el dolor pase.
No sé si son peores, pero a esa hora todo es mas terrible...
lunes, 1 de julio de 2013
De migrañas y ojos
Ah no, que loca soy, de mente y de cuerpo.
Ahora resulta que tengo astigmatismo en ambos ojos, pero que he tenido por temporadas, un año si, el otro no, y hasta que puede ser producto de la medicacion preventiva de las migrañas.
Asi que por ahora, gotas 4 veces por dia, para combatir el sindrome de "ojo seco" y si me jode mucho la vista, anteojos para cine, manejar, dar clases, etc. Pero que de preferencia, solo las gotas.
lunes, 30 de enero de 2012
Y cuantas más?
lunes, 23 de enero de 2012
de la etiología de las migrañas
lunes, 24 de octubre de 2011
de deja-vu's y sensaciones oníricas
domingo, 6 de marzo de 2011
Estudios científicos
Responderían a un desequilibrio en la excitabilidad de las neuronas de la corteza cerebral
Viernes 18 de junio de 2010
Nora Bär
LA NACION
"Soy migrañosa. Uso la palabra con cuidado porque después de una vida llena de dolores de cabeza aprendí a concebirlos como parte de mí", escribió la novelista y poeta norteamericana Siri Hustvedt, esposa del escritor Paul Auster.
El texto de Hustvedt, que describe sus auras y tormentas nerviosas, resulta singularmente preciso a la luz de un trabajo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, que lograrevelar los engranajes íntimos de esta condición que, según se calcula, afectaría al 10% de la población y a dos mujeres por cada hombre.
Utilizando un modelo de ratón modificado genéticamente para hacerlo susceptible a un tipo de migraña llamada hemipléjica, los científicos mostraron que este trastorno, lejos de deberse a causas vasculares, responde a un desequilibrio en la corteza cerebral, en la que el predominio de neuronas excitatorias por sobre las inhibitorias condiciona un estado de hiperexcitabilidad y que esta sobreexcitación es consecuencia de una alteración en los canales de ingreso de calcio de neuronas que tienen impulsos nerviosos de larga duración. El estudio acaba de publicarse en una revista internacional de alto impacto, el Journal of Neurophysiology.
"Se podría decir quela persona que padece migrañas tiene un desbalance «de base» entre neuronas excitatorias e inhibitorias -explica el doctor Osvaldo Uchitel, director del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias, perteneciente a la UBA y el Conicet, y jefe del grupo integrado por la doctora Carlota Inchauspe, Mariano Di Guilmi y Francisco Urbano, que firma el trabajo-. Es este desequilibrio el que condiciona la excitabilidad exagerada de la corteza cerebral, punto de partida de la reacción que produce el dolor de cabeza y otros síntomas asociados, como náuseas, dolor abdominal, intolerancia al ruido y a la luz, entre otros."
Uno de los rasgos característicos de la migraña es el aura, una sensación (por ejemplo, alteraciones visuales) que indica que está por sobrevenir un ataque. Según explica Uchitel, está probado que la producen descargas eléctricas descontroladas de la corteza cerebral, "que se agotan rápidamente y generan una depresión que se esparce como una mancha de aceite sobre una tela, a una velocidad de dos a tres milímetros por minuto".
Desde hace más de un siglo, los científicos veían varios puntos de contacto entre la migraña y la epilepsia (ambas presentan aura, hiperexcitabilidad y son episódicas), pero si bien para la segunda ya había modelos definidos en los laboratorios, no ocurría lo mismo para la primera.
"Como la migraña hemipléjica familiar surge de la alteración de un solo gen que dirige la síntesis del canal de calcio, uno de los controladores de la liberación de neurotransmisores, pudimos insertar esta mutación en el genoma de un ratón y crear un animal transgénico susceptible al dolor de cabeza -explica Uchitel-. Tener este modelo nos permitió estudiar aspectos básicos de la comunicación neuronal. Ya habíamos probado que, en la sobreexcitación, los canales por los que entra el calcio a las terminales nerviosas están alterados de tal forma que hay un mayor ingreso en todas las sinapsis y a la vez mayor liberación de moléculas excitatorias e inhibitorias. Sin embargo, subsistía una pregunta: si esa modificación estaba en todas las células, por qué se manifestaba como una excitación de la corteza y no como una inhibición."
La respuesta, según los científicos, es que el ingreso aumentado de calcio se da sólo en las neuronas cuyo impulso nervioso es de varios milisegundos de duración, pero no cuando dura un milisegundo o menos. "Como en algunas zonas de la corteza cerebral relacionadas con los síntomas del aura -detalla Uchitel-, las neuronas excitatorias tienen impulsos nerviosos de larga duración y las inhibitorias de corta duración, el mayor ingreso de calcio se da en las primeras y esto genera el desbalance de excitabilidad."
Estudios previos y observaciones clínicas habían mostrado que existiría un vínculo genético entre la migraña y por lo menos algunos cuadros de epilepsia. Según el doctor Alfredo Thomson, neurólogo del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro y de Ineco, ya en 2007 un trabajo de L. Deprez y colegas, que se publicó en la revista Neurology , lo ubicaba en el cromosoma 9q. "Por otro lado -afirma Thomson-, hay también una vinculación farmacológica. Cuando los ataques de migraña se dan ocasionalmente, se tratan con triptanos, pero cuando son semanales o mensuales, dos de las medicaciones más efectivas para prevenirlos son antiepilépticos." Según el especialista, la tendencia actual es evitar este tipo de ataques para prevenir trastornos vasculares en el cerebro.
viernes, 4 de marzo de 2011
y la tormenta siempre pasa
jueves, 3 de junio de 2010
De cómo se me parte la cabeza
jueves, 17 de septiembre de 2009
De cómo una Chica Cosmo ve una película "shampoo"
sábado, 23 de agosto de 2008
Lo Inevitable
domingo, 6 de abril de 2008
Mi cuerpo y sus mensajes....
miércoles, 27 de febrero de 2008
El Cuerpo me Habla
viernes, 23 de noviembre de 2007
de luces y migrañas...
martes, 25 de septiembre de 2007
todo lo que empieza, termina
En realidad, cuando miramos hacia atrás, pasada la migraña, nos damos cuenta que estaban dadas todas las condiciones para que sucediera. O estábamos muy tensos, muy apurados, muy tristes, a punto de tener la menstruación, etc.
Muchas veces las migrañas nos "sirven" como la térmica que corta la luz cuando hay una sobrecarga. Es lo único que logra pararnos, hacer que nos quedemos quietos, que bajemos un cambio, o que nos quedemos en cama.
También, con el tiempo, logramos detectar señales previas, algunas que nos dan tiempo a parar un poco, respirar hondo y tranquilizarnos, y evitar así una migraña; otras que nos indican que en unas pocas horas (máximo) tendremos una migraña.
Cada uno tiene sus disparadores, hay personas que comen nueces, maní o pistacho, o agunos quesos fuertes, y les provoca una migraña. Hay otras que cuando pasan un rato con una luz fuerte en contra, el deslumbramiento termina en un aura, y por lo tanto una migraña.
Cada quien tiene sus señales previas, también. "Atracones", ganas de comer compulsivamente, principalmente harinas, o sueño, serie de bostezos.
Es bueno llevar un registro de migrañas, fecha, hora, dónde y cómo duele, qué había pasado, si tuvimos signos previos, etc. Esto nos va a permitir detectar cuáles son nuestros disparadores y cuáles nuestros indicadores.
Hay que vivir con las migrañas, podemos controlarlas, pero estarán con nosotros, seguido o en forma espaciada, hasta que comencemos a envejecer (parece que el endurecimiento de las arterias hace que las migrañas aminoren y después desaparezcan). Así que mientras más sepamos de NUESTRA migraña en particular, mejor podremos convivir con ella y controlarla.
Lo bueno, lo realmente bueno, es que a pesar de que durante el episodio de migraña lo único que queremos es que nos extirpen el cerebro, TODAS LAS MIGRAÑAS TIENEN UN FINAL. Más pronto o más tarde, pero en un momento se terminan, pasan. Y después no vamos a tener ese dolor mortal.
Es importante acordarnos de eso, sobre todo en ese tipo de episodios que nos duran días y días. ESTO TAMBIÉN PASARÁ. Y llegará el momento en que no nos duela la cabeza. Por un tiempo, quizá, pero a mí, al menos, saber que no seguirá para siempre, me ayuda a esperar...
lunes, 17 de septiembre de 2007
de Migrañas y otras linduras
Muchas personas tienen dolores de cabeza y no saben ni de qué tipo ni cómo sacárselo. Muchísimas veces una aspirina no resuelve el problema y uno se pasa días y días con el dolor. Despierta con el dolor y se va a dormir con el dolor. Cada día se siente más, no porque el dolor sea mayor, sino porque uno se cansa de él.
Muchas veces llegamos a una guardia de urgencias pidiendo que nos dopen o nos extirpen el cerebro. Inclusive nos viene con náuseas, vómitos o con hormigueo en las manos. A veces no vemos bien, como si estuviéramos deslumbrados.
En el trabajo no entienden, por lo general, que uno se tenga que quedar en cama varios días por el dolor, o que lo internen. Los demás (excepto - por suerte - algunos de quienes viven con nosotros) piensan que exageramos.
ANDA AL NEUROLOGO!!!!
Lo decimos en serio. No es lo mismo que nos duela la cabeza porque no almorzamos hoy, o porque estuvimos muy tensos hoy, a que ésto que relatamos más arriba nos pase, y nos pase más de 2 veces por año.
No es lo mismo un dolor de cabeza que una migraña. La migraña se trata, es una alteración del funcionamiento químico de nuestro cerebro, que se controla. No sirve automedicarse hasta estar harto de pastillas y/o inyecciones. Eso a veces lo empeora.
NO TOMES MIGRAL!!!!
Esto no es un boicot a ningún laboratorio farmacéutico, es que los antimigrañosos actuales están contraindicados con la ergotamina, que es un componente del Migral. No los podés tomar juntos en las mismas 24 hrs. Y si llegás a una guardia, desesperado de dolor, no te van a poder dar la medicación adecuada, si te estuviste matando a Migral, más allá de que hay personas que no saben lo mal que el Migral le puede hacer junto con otros medicamentos.
En serio, andá al neurólogo. Si no sabés donde ir, andá al Servicio de Neurología del Hospital Ramos Mejía, que ahí la tienen superclara.