lunes, 21 de septiembre de 2009

Breve addenda de nuestro alojamiento

Aprovechamos la quietud absoluta de la hora de la siesta, para poner un par de cosas que olvidamos ayer.
El sitio donde estamos alojados - mas tarde vendrán fotos - se llama Altos de Altaraz, debido a que queda cruzando el río del mismo nombre, que acá se pronuncia Altára, así nomás, y para nosotros, Alcatraz.
Tenemos una invasión de moscas que no sólo hizo que pasemos por el super a comprar matamoscas en spray, sino que nos hace ignorar aún si hay mosquitos o no.
También aprovechamos el super para evitar que nos sigan rompiendo el tujes con la cena (impresionantes precios en todos lados), así que haremos panchitos, sandwiches, fideos con tuco, y todos esos menúes complicados, incluyendo mayonesa de atún.
Hasta más tarde, pues nos vamos ahora al Sótano de los Quesos y si tenemos suerte a tomar una cervecita en un lugar que está justo EN el río en el centro, y más tarde subiremos fotos y contaremos el día de hoy.
Feliz Primavera - a los que nos siguen en el hemisferio sur - y SE ACABÓ EL INVIERNO!!!!!!!

domingo, 20 de septiembre de 2009

Y al final, nos fuimos nomás



Ok, ya instalados en la cabaña, luego de haber casi desensillado en una y elegir otra, más linda, entre otras cosas, porque es para 2 personas y no para 4, con lo que no tenemos que subir y bajar escaleras, comenzamos el relato.


Del camino, qué decir, si manejaba yo - je je - pero no nos perdimos, eso no gracias a mí, sino a un hombre del primer peaje, que nos dijo que TODO derecho, llegamos a Colón. Así que obedientes, no dimos vuelta en ningún lado, hasta encontrar el cartel "bienvenidos a Colón" (o casi).


Sí nos detuvieron 2 veces, no piensen mal, para ver la documentación del auto. La primera la Policía Provincial, la segunda, Gendarmería. (Añade mi socio: a 500 mts. uno del otro).


Lo que alcanzamos a ver de Colón, que es casi nada, nos pareció lindo, sí..., un pueblo de primera, dice mi socio, (metés segunda y salís del pueblo). En realidad eso por ahora, es un prejuicio de porteños que somos, pues la verdad es que nos vinimos directo a las cabañas. Mañana veremos más.


Las cabañas, cumplen ampliamente con lo que anuncian en Internet, tenemos un hermoso porche, con 2 sillones y mesita, con hamaca paraguaya, cochera, cocina con tutti, excelente, wi fi en la misma cabaña, todo bien. Los ritmos y formas de los locales un poco nos sorprendieron. Digamos, cuando uno se despierta y quiere que le traigan el desayuno, tiene que abrir las cortinas de la cabaña hacia el porche, entre eso y señales de humo... bueno, tendremos que bajar el ritmo, pues ahora ya anochecido, y habiendo llegado a las 16.30, aún no hemos conseguido un cenicero (YA LO VAMOS A LOGRAR).
Mañana con luz de día, sacaremos fotos de la cabaña, para que vean el lujo asiático que estamos disfrutando. Fuera de broma, el lugar es lindo, y no está nada lejos de Baires, pensamos que íbamos a demorar 5 hrs, y fueron menos de 4.
Por ahora, estas son nuestras grandes novedades. Hasta mañana. Como dice un amigo "púdranse de envidia".

jueves, 17 de septiembre de 2009

Adiós Maestro


Suki, querido Maestro, con sus opiniones políticas terribles y su sentido del humor magnífico. Con su paciencia para soportar que uno desafinara como un gato estrangulado y decidido a vencer mi temblor esencial para que yo pudiera tocar el violín.

Suki, Maestro Sebastián Cambón, que no terminaba de entender cómo hacía uno para conseguir bajar de internet las partituras de los dúos de Pleyel, y luego los perdía y los mezclaba interminablemente, pero que era capaz de que yo sintiera que podía tocar el primer violín del primer Dúo de Pleyel, mientras él hacía como que se le dificultaba para que volviéramos y volviéramos a determinado compás.

Querido Maestro, Usted me cambió la vida, me enseñó que - como para hacer aikido - adquirir la suavidad sin perder la firmeza es un trabajo de años.

Que curiosamente, también fue migrañoso, y que disfrutaba tanto de la comida y protestaba tanto del ruido que hacen los niños pequeños.

En su caso, no tengo ninguna duda, estará Usted ahora en el cielo, delicadamente corrigiendo a los ángeles cuando al tocar levantan el codo o se olvidan de subir la muñeca casi hasta tocarse la pera.

Gracias Maestro.

De cómo una Chica Cosmo ve una película "shampoo"

Bueno, vieron esos días en que uno no quiere pensar en nada, que no se siente del todo bien y prefiere ver "cine shampoo" (para lavarse las ideas), ok, eso hace ella.
Revisa cuidadosamente la revista del cable, para elegir LA película adecuada, pone el canal, busca algo para taparse, y se despatarra en el sofá para verla. (Por si a alguien le interesa, la película se llama "Porque yo lo digo")
Bien, se mira toda la peli, y al llegar al final, sin entender muy bien la causa, ella comienza a llorar, al principio un poquito, luego se suelta y llora, y llora, y solloza, obvio que ya se sacó los anteojos y consideró que va a tener que desmaquillarse después, porque seguro parece un mapache.
Sigue llorando, tratando de pensar el motivo por el que llora, y ahí comienza la estúpida lista de que por qué ella no tiene hermanas como las de la película, con las que pudiera reírse, hacerse cómplices y hasta protestar juntas contra Mamá; de que por qué a ella no le tocó en la vida una madre como esa Mamá, que es capaz de llamarla y llamarla por 4 días seguidos aún cuando ella no le conteste porque está enojadísima con ella, y esa Mamá no sólo sigue llamando, sino que le habla al contestador, y también le dice que la extraña; bueno, y ya que está, llora también porque se murió su profesor de violín, que no importa que tuviera 92 años y que ella hace más de 3 años que no practica con el violín y menos aún va a clases, pero que ella recordó su cumpleaños y no lo llamó, precisamente porque tenía miedo que le dijeran que se había muerto, entonces se siente una idiota por no haberlo llamado, sobre todo porque finalmente se murió a una semana de haber cumplido años; y sigue llorando porque la Mamá de la película es capaz de preguntarle a la protagonista qué se siente tener un orgasmo, y confesarle que no, que su padre durante el día nunca tenía tiempo, y por la noche estaba muy cansado.
Después de llorar un buen rato, como Dios manda, una buena Chica Cosmo que se precie, procede al baño a sacarse todo el maquillaje, no sólo lo que se corrió, sino que se limpia a fondo la cara, y sigue con la terapia Cosmo. Busca la cera y se depila el bigote (de león) hasta lastimarse los labios, pero no deja ni medio pelito.
Y cuando termina de sacarse los pedacitos de cera que le quedaron por toda la cara, y decide que nunca más, que en adelante irá a depiladoras para esos menesteres, respira hondo, se toma un par de tranquilizantes (obvio, recetados por el médico, no es cuestión), se acuerda que está indispuesta y que seguro es por eso que lloró como lloró, mientras, simultáneamente recuerda que Silvia dijo que ella siempre ha estado sometida a muchas exigencias (auto y hetero), y le dice al espejo "Ves Silvia? por eso mantengo el nivel de autoexigencia, porque si dejo abrir el dique, me corro todo el maquillaje".
Y así, con la cara ya desmaquillada, los ojos ya deshinchados y sin un solo bigote en la cara, piensa que cuando se vaya a acostar, ya no necesitará desmaquillarse.
Ah, por supuesto, el resto de la noche tiene un dolor de cabeza que no se le pasa ni con el ibuevanol, y al amanecer al día siguiente, lo primero que hace es tomar un antimigrañoso, porque la cabeza se le parte.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Zoot Suit

Sabes qué, ese?
Te he descubierto
Sé quién eres carnal
Eres el que me metió aquí
Y sabes qué?
Eres yo
Mi peor enemigo
Y mi mejor amigo
Yo mismo

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Dormir y soñar

Ultimamente sueño mucho, muy lleno de detalles (como siempre), pero sé que sueño mucho más. Por lo general, y a diferencia de siempre, al despertar, aún cuando trato de retenerlo, el sueño se me diluye entre los imaginarios dedos de mi cerebro conciente.
A veces mi socio me pregunta a la tarde o a la noche "¿estás mejor?" y yo nunca recuerdo lo que hablamos a la mañana.
Para amanecer ayer creo que soñé que me moría, no estoy segura, sé que era algo parecido. Mi socio me preguntó qué me pasaba, parece que tenía cara de asustada, yo le dije que había soñado horrible, pero como sostengo la superstición de que si uno cuenta su sueño en ayunas, se cumple, pues no le conté, y obvio, no lo recuerdo.
Casi nunca tengo nada parecido a lo que llaman insomnio. Creo que puedo contar con los dedos de una mano las ocasiones en que me despierto y ya no puedo volver a dormir. No siempre se relaciona con problemas externos.
Anoche desperté completamente lúcida aproximadamente a las 4.30 a.m. Realmente no estaba pensando nada, pero no podía volver a dormirme. Me fui de la habitación para no molestar, me senté en un sillón y me fumé un cigarrillo. Volví a la cama y sé que dí vueltas hasta las 6.30 que se levanta mi socio. Luego me dormí.
Y el reloj se complotó conmmigo, y se le terminó la pila, y en lugar de despertarme a las 10, desperté al mediodía, notando que mi despertador está muerto, y que finalmente había dormido y descansado. Ahora sí que no tengo idea de qué soñé.

martes, 1 de septiembre de 2009

Se va Cosmo



Sí, querido y dulce Cosmo. Una nena se ha enamorado de él y aparentemente es mutuo.
Se va con ella. Se va fuera de la Gran Ciudad. Se va a casa de la nena.
Tendrá jardín, dice su madre. Dormirá en una cama, digo yo.
Lo extrañaremos, creo, ambas.
Dulce y cariñoso Cosmo, suerte en el viaje, suerte en tu nueva casa, suerte en tu nueva vida. Que la vida en el interior y una niña por madre te resulten lo mejor que te pasó en la vida, además del hecho imborrable de ser un sobreviviente.