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viernes, 8 de noviembre de 2013

Del otro lado del espejo

O del mostrador... o de la reja...

Hoy llegó el día. Cristian tuvo su primera salida transitoria solo, bajo palabra, sin que alguien tenga que firmar haciendose responsable por el.
Y como hablamos mil veces en todos estos años, lo fui a buscar.
Lo esperé estacionada afuera, como cualquiera, como una visita, y lo vi venir, tranquilo, fumando, con un bolso en el hombro, como si salir caminando solo fuera lo habitual, lo de todos los días.
Y como además es su cumpleaños, le regalé el que espero sea su primer "King" (El Resplandor), por tantas y tantas veces que le decía que en lugar de "darse manija", "comerse el coco", sacara de la biblioteca un libro de Stephen King, un libro que abriera y se cayera adentro.
Y como tantas veces planeamos, fuimos a un MacDonalds y comimos Big Mac y Cuarto de Libra con Coca Cola, tal como dijimos que haríamos.
Y cada casa cambiada, cada negocio nuevo en su barrio era un "mira!"

Fue tan emocionante, tan conmovedor...

Ojalá todos los que cruzan así esa puerta tuvieran a alguien esperándolo afuera, alguien que apuesta a su favor, alguien que se interesa, alguien con quien hablar...

Hace mucho una Gaby me dijo que uno puede cambiar el mundo hasta donde alcanza su brazo, yo en ese momento me enojé, pensaba que mi brazo era más largo. Pero sí, tenía razón ella, y hasta donde mi brazo alcanza resulta tan gratificante!

Buen finde, Cristian, junto a tu familia, y feliz cumpleaños!

domingo, 6 de mayo de 2012

Seguimos en la Jungla

Sí, por la mesopotamia, donde habitualmente es un horno, comenzamos con abrigo tipo invierno, para pasar después a los 27 grados, como corresponde al lugar.
Ahí, no sólo corren vientos (Vientos de Cambio), corren rumores, algunos verdaderos, otros... ya sabremos.
Ahí nos recibió un Puma Anfetamínico, que tiene la facilidad de esconderse detrás de su palabrerío, y por tanto, presenta la dificultad de escuchar que no necesita estar a la defensiva, que no estamos ahí para revisar lo que sucede en su territorio, lo que las fieras enjauladas gritan, rompen o dañan (incluídas a sí mismas).
Finalmente nos escuchó, nos dejó caminar entre la vegetación de concreto, nos permitió reunirnos con nuestros queridos yaguaretés, tucanes, culebras y ciervos, incluso nos acompañó una noche para ver de qué se trata lo que se trata.
Hablamos, escuchamos, lloramos, sentimos, estuvimos mente, corazón y acciones completamente aunados, compartimos dolores e impotencias, nos enojamos con esos blancos que se encubren de fieras para vivir dentro de la Jungla, pero que en verdad ejercen un egoísmo con matrícula, que son capaces de dejar morir a una joven fiera, sólo porque le toca vivir ahí.
También reimos, nos abrazamos llorando y riendo, bailamos y disfrutamos de sentirnos en casa, como antes, como siempre.
Queridas fieras nordestinas, es tanto el amor, el orgullo y el respeto que nos profesamos mutuamente, que darían ganas de quedarse ahí....

domingo, 29 de abril de 2012

De vuelta en La Jungla

De vuelta en la Jungla.
Mucho, todo, todo a la vez.
Cosas para alegrarse, cosas para indignarse, cosas para volver a tener ganas y volver a tener esperanza.
De alguna manera, finalmente MI amigo el Gran Cerdo se terminó de ir.
Los vientos que soplan ponen algo nerviosos a los Tigres y Serpientes más maduros, mientras que los pequeños felinos, castores, ciervos, águilas y demás habitantes estables de la Jungla siguen en su esfuerzo cotidiano, no sólo para esquivar los Vientos Grandes, que no son de su incumbencia, sino también para seguir construyendo sus diques y sus nidos, y continuar con la vida diaria, con el mismo entusiasmo y las mismas ganas de siempre, a pesar de algunos magullones que ligan cada tanto, producto de algún ataque de nervios de las grandes bestias.
A mí, los nervios también me alcanzan, también me preocupan los Tigres y las Serpientes, pero me descubro feliz y ronroneando rodeada de las fieras pequeñas, amigas fieles y de vocación inacabable.
Volvimos, una vez más. Y disfruto de estar, de ayudar, de escuchar, de hacer junto con...
Volvimos aún cuando no ha terminado el carnaval.
Como muestra...., un botón:

miércoles, 23 de noviembre de 2011

de vientos, tormentas y tempestades

Comienza la temporada de vientos.
Ya El Jugador de Ajedrez pagó su cuota y se fué, dejando atónitos a aliados y contrincantes.
La Jungla toda está a la espera, temerosos, desconfiados, enojados o decepcionados, pero sin saber aún hacia dónde soplarán los pamperos esta vez.
El Boxeador, en medio de la contienda, pierde a su madre y pega la vuelta y se va... Nadie sabe si volverá, si se quedará a vivir otro tiempo en la Jungla o será sustituido por otro extranjero.
Los pequeños animales domésticos que vivimos en la periferia estamos parados. Parados. Algunos con cierta idea de cómo o a dónde dirigirse, otros con más dudas que certezas. Algunos se paralizan, otros escapan hacia adelante.
En fin.
Mientras, al Colo "su Señoría" le tira por la cabeza su pedido de revisión, le dice que la "constitución" no existe para personas como él.
Mientras, a un yacaré le da un preinfarto, sólo por haber aprendido a estar más cerca de los demás, y no poder tolerarlo.
Mientras, las fieras enjauladas deciden, por no tener otra cosa que hacer, matarse entre sí, o a sí mismas.
Mientras, hay hormigas y abejas que pretenden seguir tejiendo, seguir construyendo, seguir activas, aunque soplen tempestades.
Y la temporada de vientos recién empieza....