martes, 22 de septiembre de 2015

Iom Kippur

Por si me lees
Quiero que sepas
Que no puedo perdonarte

sábado, 22 de agosto de 2015

Señales que no veo

Tantos años, tantas migrañas y sigo sin reconocer las señales de advertencia...
Antes de ayer arranqué el día al teléfono con el chapista, luego con la aseguradora, luego fui al chapista, todo eso mientras desayunaba y antes de ir a trabajar.
Pasé el día con ganas de cosas dulces, el cuerpo me lo pedía. Así que galletitas rellenas, postre, etc.
Ayer, todo el día onda mñeh, onda Low Battery, onda no tengo ganas de nada pero estoy bien, no me pasa nada...
Igual hice todo lo que tenía que hacer, hasta fui a Rock, aunque bailé poco.
Hoy me despertó el dolor.
Salir de la cama a buscar pastillas, a llamar por teléfono para cambiar planes, a volverme a dormir para que se vaya el dolor.
Y a decir "ahora entiendo todo", como siempre, como cada migraña, recién cuando aparece uno se da cuenta de todo lo que debía haber evitado...

jueves, 23 de julio de 2015

De Monstruos y Demonios

Hay personas que luchan diariamente con sus propios demonios; hay otras que sienten que llevan un monstruo en su interior.
En ambos casos, la vida es difícil, dura, agotadora.
Por mucho tiempo pensé que yo era de esas personas, peleando con mis demonios o intentando domesticar a mi dragón, mi propio monstruo.
Ahora he estado pensando que yo sufro otra forma de agotamiento cotidiano.
No tengo ni monstruos ni demonios.
Tengo HAMBRE. Hambre vital, urgente, intensa. Hambre de hacer, de querer, de salir, de tocar todo, hambre de vivir.
Siento lujuria de hambre.
Y por muy seductor que pueda sonar, créanme si les digo que no es placentero.
Tengo la sensación del yaguarete encerrado, del cazador nato al que se le priva de salir corriendo tras la presa.
Cuál presa? Ah! Esa es otra complicación.
No lo sé.
Hambre de que? No lo sé.
Pero un hambre que me hace caminar por las paredes, que me implica un esfuerzo tremendo para quedarme quieta.
Sin duda que no es de comida, justo en esta temporada en que tengo que esforzarme para comer.
Es hambre vital. Hambre con mayúscula.

Hambre de vivir.

martes, 14 de julio de 2015

Mi cuerpo y yo

Claramente no venimos llevándonos bien.
Que si no tengo ganas de comer, que si episodios de migrañas, que si bajo o no defensas, que si me engripo...
Que si todo está relacionado y si no comes bien te bajan las defensas es obvio
Que si te bajan las defensas te engripas es obvio, tanto como el principio de conjuntivitis
Que si te engripas mal no tenes más opción que quedarte en la cama dormitando todo lo que el cuerpo pide, es obvio
Pero en mi caso también es obvio que después de dos días de dormir casi todo el día, haga una migraña, con todo y aura

Así que hablenme de círculos viciosos, sobre todo cuando aún no me siento como para levantarme de la cama

Y expliquenme como se hace para no enojarse con el propio cuerpo, de paso...

jueves, 25 de junio de 2015

(y más reflexiones entre paréntesis)

En esta resurrección he decidido que no quiero encontrarme con mis fortalezas, quiero encontrarme con mis debilidades.

Último dia

Claramente que me saltee ahora no se si uno o dos días, pero he llegado al último.
El clima ha estado feucho, bastante nublado y por momentos lloviendo, lo que no ha impedido que pase todo el día frente al Mar, y muchos ratos adentro de él también.
De día charlando con esta vecina que conocí, la madre de los basquetbolistas, de noche bebiendo con los hijos y los cordobeses.
Ayer tuve un día muy sensible, con humores muy cambiantes, que incluyó que en una charla con esta vecina, ella me contara la enfermedad y muerte de su madre, y yo comenzara a llorar antes que ella, pero no por mí, de empatia, muy fuerte; eso me gustó y se lo agradecí, pues fue permitir abrir mis tripas al sentir del otro, que pienso también tiene que ver con cuanto el otro está entregando, no?
También lloré a mares, como corresponde llorar frente al Mar, me decepcioné, me enojé salvaje...
En el enojo me metí al Mar, a pelearme, como el Teniente Dan de Forrest Gump, le gritaba: "Esto es todo lo que tienes? A ver, revuelcame! Tirame con todo!" A este Mar fuerte de acá!
Y no, no me revolcó, nos peleamos cuerpo a cuerpo, cada pulgada de piel, como quien hace tauromaquia o intenta domesticar fieras con las manos peladas. Fue intenso, fue bueno, y me hizo bien.
Al final del día, ya habiendo ido al gym,  casi terminado de armar la valija, bañada, maquillada y arreglada, cenando en el restaurant rodizio, comenzaron a molestarme los ojos, me parecía que no veía bien.
Al salir del restaurant me miré a un espejo y los tenía rojos mal! Así que a la pieza, a buscar las gotas que compré en las últimas vacaciones en la playa, que llegué haciendo una conjuntivitis, y que traje ahora pensando que podía pasar.
Ando poniéndome cada rato, porque es como que se me nubla la vista. Ya no están tan rojos, y también podría ser irritativa, de tanto llorar ayer, lo raro es que me agarró de pronto. En fin.
Hoy, último día.
Ahora clareando, iré a la playa, volveré, ducha, vestirse, cerrar la valija y entregar la habitación a las 18 hrs. Pero me quedo hasta las 22.30 en que me vienen a buscar.
Ahí comienza la vorágine de estos vuelos de madrugada y aeropuertos de No Lugar de Marc Augé
Mañana a esta hora, quizá estaré llegando.
Por ahora, arriba y a pasar el día con el Mar!

martes, 23 de junio de 2015

Perdí la cuenta

Sólo sé que me queda hoy, mañana y pasado.
Difícil mantenerse al día con las redes cuando estás llena de Mar. Y eso debe ser bueno, creo.
Ayer, día hermoso, de sol total, playa, alterno un día de whisky con soda, uno de caipirinha, uno de cerveza. Ayer whisky.
Sol, playa, sol, Mar, sol...
Hay más gente ahora, mucha más, y me he hecho amiga de una pareja de argentinos, con quienes ayer al terminar el día de playa nos fuimos caminando al pueblito, tomamos allá unas cervezas, re tranqui, lindo.
También conocí a una señora y sus dos hijos, basquetbolistas profesionales ambos, que viven a unas 10 cuadras de casa, ella al menos; ellos en temporada, viven en donde los contraten.
Así, así pasan los días, con cada vez menos ganas de volver, con cada vez más ganas de vivir frente al Mar...