jueves, 11 de febrero de 2016

Un día como hoy

Un día como hoy, hace más de cinco reencarnaciones, quizá más...

Por un instante me llamé Mariana Gimenez; poco más de doce horas después jugaba a llamarme Marilyn

Un día como hoy, no logré darle a mi hermano Lalo la foto que le había mandado ampliar y montar en bastidor de su participación en la Maratón de la Ciudad como regalo de cumpleaños

No puedo recordar, no andaba mi auto?

Un día como hoy la vida me llevó por delante, esa vez el golpe de volante no lo di yo...

martes, 24 de noviembre de 2015

Perdida

Sueño
Salgo de una fiesta, no sé dónde dejé mi auto
Me ofrecen llevarme, yo insisto que me lleven a mi auto, pero no sé dónde está
Trato de recordar dónde lo dejé, qué camino tomé antes de ir a la fiesta, mezclo calles de "allá" con calles de "acá"
No tengo ninguna memoria, ni de lugares ni de lo que hice antes
Mi auto está perdido, yo estoy perdida

Pienso, lo hablo con Silvia, pienso

Mi auto, mi Nazgul, lo único que tengo que he comprado yo con mi propio dinero
Mi auto, mi segundo hogar, la extensión de mi placard
Mi auto, la balsa en la que navego en el Mar que es la Autopista para la Ciudad
Mi auto, el lugar donde creo que perderé la vida
Mi auto, donde me siento una con él algunos días

Y ahí me doy cuenta que no está perdido mi auto
Estoy perdida yo

Empecé a darme cuenta cuando Silvia me pregunta si me da miedo vivir sin libreto, y yo contesto que estoy totalmente perdida

No sé más quien soy, qué es lo que acepto o no estoy dispuesta a tolerar
Hace tiempo que no me divierte lo que vivo, dejé de ser la niña más bonita de la fiesta, no me gusto frente al espejo, en realidad, me miro y no me reconozco, ni siquiera tengo mis rulos... Es más, hay momentos en que me miro y me sorprende lo flaca que estoy... Digamos, me miro y me sorprende mi imagen

Pienso que he permitido doblarme más de lo que debería
Me he callado los gritos, me he guardado los golpes en las palmas de las manos
He llorado hasta quedarme sin lágrimas
He aprendido lo que se siente tener el gato negro de la angustia acostado en la boca del estómago

Y en el camino, me perdí
Me perdí a mí misma...

miércoles, 21 de octubre de 2015

Ser un Híbrido

Extraña combinación genética, que hace que haya llegado a mi edad sin canas y sin caries, a diferencia de toda mi familia, y con un estado físico poco habitual, a pesar de todo.
Pero que también hizo que, como buen híbrido, no pudiera reproducirme.
Ejemplar único, irrepetible.
Y con la carga que hoy representa que todos los que me rodean tengan hijos, con sus pro y sus contra, pero los tienen, y yo no.
Entonces uno escucha, opina dentro de lo posible, con el respeto que impone no haber estado en similar situación, y por dentro, siente, como siempre.
Sí, en su momento me dolió, luego me pareció una suerte no haber tenido hijos, la independencia y todo eso, pero también está la vivencia de soledad, de saber que uno se muere y no le pasa nada a nadie.
Y sí, también es bueno y es malo.
Y es un motivo más para refregarme en la cara que soy diferente, que no soy como los demás.
Quizá lo que más me cuesta es apoyar a quienes quiero y que tienen problemas con sus hijos, porque no sé hacerlo, no sé qué decir, y en simultáneo todo el tiempo siento que yo no tengo hijos, para bien y para mal, no tengo familia, como me dijo alguno.
En fin, pero no tengo canas y no tengo caries...

viernes, 16 de octubre de 2015

Parte de Dieta

Tengo el estómago pegado al corazón

Baje 1,1 kg

En fin...

lunes, 5 de octubre de 2015

Recaídas

Después de que me hicieron notar que casi nadie se había enterado, que sólo lo había publicado en Twitter, donde sólo me leen desconocidos (casi), decido contar lo que estuve sintiendo.

Yo manejo desde muy chica, y me jacto de hacerlo bastante bien, con seguridad, placer y énfasis. Por lo general sintiéndome una con el auto.

Pero también desde muy chica tengo la fantasía (si se puede llamar así) de que un día no voy a pisar el freno, ni amagar a pisarlo, y me voy a estrellar con los autos de adelante mío. Muchas veces he tenido la certeza de que moriré en el auto, más precisamente por accidente de tránsito y con más precisión aún, causado por mí.

Pues la semana pasada anduve varios días con esa sensación. Sumado, por supuesto, a los 30 kms que hago de ida y los mismos de vuelta por autopista a mi trabajo, todos los días, y los 160 que hice en el fin de semana a San Pedro.

Cada día que arrancaba el auto pensaba "Moriré en el auto. No voy a pisar el freno y me voy a matar."
Inmediatamente pensaba "No será hoy!"

Cuando lo publiqué en Twitter, alguien me dijo que se estaba preocupando por mí, y yo contesté que yo también estaba preocupada.

Me pasó algo como 4 o 5 días seguidos, cada vez que subía al auto.

Hasta que un día, a punto de subir a la autopista, me angustié. Se me pegó el estómago, sentí el nudo en la garganta, todo. Angustia. Esa de la que no tengo idea, esa que recién hace un año y medio que supe que existía. Angustia.

Y ahí me volví a decir "No será hoy!"

Desde ese día, no lo volví a sentir, no lo volví a pensar.

Quedé varios días como callada, como metida para adentro. No triste, no mal. Simplemente la gente a mi alrededor me hacía notar que estaba "mesurada", "callada", y yo les contestaba que sí, que no sabía por qué, pero sí.

Luego esto también se me pasó.

Nada, eso sucedió. Y luego me hicieron notar que nadie se había enterado. Y ahí pensé bastante.

Pensé que nadie me preguntó en esos días cómo estoy yo y que será por eso que no lo cuento.
Pensé que como me dijeron, los demás tienden a apoyarse en mí y yo no en ellos, y que será por eso que no lo cuento.
Pensé que es medio una "locura adolescente", y que será por eso que no lo cuento.
Pensé que me sucede cada tanto, y que será por eso que no lo cuento.

Sea por lo que sea, lo importante es que ya pasó.

martes, 22 de septiembre de 2015

Iom Kippur

Por si me lees
Quiero que sepas
Que no puedo perdonarte

sábado, 22 de agosto de 2015

Señales que no veo

Tantos años, tantas migrañas y sigo sin reconocer las señales de advertencia...
Antes de ayer arranqué el día al teléfono con el chapista, luego con la aseguradora, luego fui al chapista, todo eso mientras desayunaba y antes de ir a trabajar.
Pasé el día con ganas de cosas dulces, el cuerpo me lo pedía. Así que galletitas rellenas, postre, etc.
Ayer, todo el día onda mñeh, onda Low Battery, onda no tengo ganas de nada pero estoy bien, no me pasa nada...
Igual hice todo lo que tenía que hacer, hasta fui a Rock, aunque bailé poco.
Hoy me despertó el dolor.
Salir de la cama a buscar pastillas, a llamar por teléfono para cambiar planes, a volverme a dormir para que se vaya el dolor.
Y a decir "ahora entiendo todo", como siempre, como cada migraña, recién cuando aparece uno se da cuenta de todo lo que debía haber evitado...