Querido Pepe
Hoy es tu cumpleaños y mi corazon esta con vos
Espero estes comiendo pizza por metro con cerveza, con jazz de fondo y acompañado por tus hermanos
(Cuanta falta me hace tu presencia fisica!)
Te quiero, mi segundo padre...
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martes, 27 de agosto de 2013
Feliz Cumple
lunes, 27 de agosto de 2012
Feliz Cumple, Pepe
Querido Pepe
ya sé que hace mucho que no te escribo, no porque no píense en tí, porque pienso, te recuerdo, te cito en las cosas que decías, todo el tiempo.
qué pena el año en que te fuiste, no haber llegado a festejar el cumple contigo, pues lo hubieramos hecho junto con tu nieta y tu hija....
seguido recuerdo esa tarde, cuando me dijiste que tenías miedo, y yo, con miedo también, no te dí la oportunidad de hablar, bueno, te pregunté de qué, y me dijiste "ya sabés", y yo puse las palabras en vez de dejarte decir las cosas que quizá hubiera sido bueno que dijeras.
hay personas que piensan que cuando uno se va, desaparece. yo tiendo a acordar con Sartre, en que cuando uno piensa o habla de alguien que se fue, ese alguien escucha.
espero que escuches lo que pienso y lo que digo, porque sé que no sólo en mí, pero también en mí dejaste mucho, mucho, enseñanzas, cuidados, palabras sabias y de cariño, mucho
te quiero mucho, Pepe, y ahí donde estés, festejá tu cumpleaños, no cenando con tu mujer, mi socio y yo, como solíamos, sino con tus hermanos, disfrutando de buena música y de un buen whisky.
te extraño, Pepe...
lunes, 24 de octubre de 2011
Querido Pepe
Queridísimo Pepe
Hace mucho que no te escribo, y hace ya varios días que tengo ganas de hacerlo.
Lo que sucede es que tiendo a pensar que vos estás cerca de tu hermano menor, y supongo que vos podrías contarle lo que pasa, y lo que pasa es re lindo, a vos te encantaría y a tu hermano también.
Mi socio está estudiando saxo, no le resulta difícil, y está inclusive comenzando a tocar canciones de Duke Ellington.
Te darás cuenta (y tu hermanito también) que eso me remite a mi adolescencia, cuando la normalidad era escuchar escalas en trompeta, que para mejor no permitían el uso de la sordina, así que si bien al principio resultaba difícil de escuchar, pues se me fue volviendo una sensación de lugar conocido, de hogar, de placer.
Así que eso quería contarte, Pepe, que ahora ando escuchando escalas en saxo y fragmentos de Ellington.....
Te extraño tanto como siempre
sábado, 14 de noviembre de 2009
Querido Pepe
Hace mucho que no te escribo, pero eso no significa que no te tenga conmigo todo el tiempo. Ya en otra ocasión te decía que muchas de las cosas que me pregunto debería preguntártelas a vos, y lo hago, y pienso en qué me responderías.
Lo que quería contarte ahora es algo lindo que me pasó y que tiene que ver con vos. Ya sabés que me ha costado mucho tu ausencia, pero particularmente porque nunca tuve a alguien con quien hablar, que pudiera: 1. contenerme, 2. darme los consejos adecuados para determinados problemas, 3. hacerme sentir que no importaba cuánto yo me equivocara, me iba a seguir queriendo, 4. me contara mis raíces y mi pasado.
Ves? si uno lo piensa así, vos fuiste mi padre. Ya, aún con vos presente, he dicho que vos fuiste mi padre sustituto, igual que el de muchos, muchos de los que tuvieron la suerte de estar afectivamente cerca tuyo.
Y eso precisamente es lo que me di cuenta el otro día, que yo me he pasado la vida depositando el papel de mi padre en diferentes personas, personas que por supuesto que no se hacen cargo del rol en que yo los quiero poner, pero vos sí, vos no sólamente lo aceptaste, sino que lo desempeñaste. Mirá, la última vez que te levantaste de la cama, fue cuando fuimos a comer en tu casa porque era el Día del Padre...
Entonces llegué a pensar que es una suerte que te haya conocido, que haya estado cerca tuyo, incluso cuando las cosas se pusieron feas. Que más que lamentar que no te tenga cerca, tengo que estar agradecida de haber tenido en la vida a una persona que cumpliera ese papel para mí, que es por eso que me cuesta tanto que te hayas ido, pero que menos mal que te tuve, que hablamos, que nos abrazamos, que lloramos juntos, o uno por vez, que nos quisimos.
Así que Pepe, donde quiera que estés, GRACIAS, y te sigo queriendo tantísimo.
viernes, 28 de agosto de 2009
Querido Pepe
Ayer fue tu cumpleaños, no me olvidé, no llamé a tu esposa, no se lo dije más que a un muchacho que sirve el café en la oficina y que obviamente, no le importa un pito.
Pero pensé, pensé, las veces que vos no querías hacer nada para tu cumple y salíamos a cenar con tu esposa y mi socio y al final la pasabas bien.
Sabés, encontré una frase que no sé si no entiendo o no quiero entender, va, a ver si me ayudas a entenderla:
Pensas dedicarte a vivir plenamente aquello para lo q querés vivir?
Estaría bueno tomarnos un café y charlar de eso, no? a ver si le encontramos la vuelta. Porque yo pienso hacerlo, pero no siempre depende de mí. Vos sabés que 1. vivo plenamente e intensamente todo, TODO, y 2. que lucho para lograr hacer lo que quiero. Pero hay tantos factores en el medio...
Recuerdo que vos me dijiste que si yo quería quedarme a vivir en MI país, que lo hiciera, que me iba a arrepentir de lo no hecho.
Sí, que me faltan las conversaciones con vos......
miércoles, 19 de agosto de 2009
Queridísimo Pepe

Pepe querido:
No es hoy cualquier día, y hace mucho que no te escribo. Pero hoy hace exactamente 2 años desde que no te veo, desde que no puedo verte, hoy hace 2 años que te extraño como sólo se extraña a un padre, y eso a veces, según el padre.
Sin embargo anoche la mente me dio un regalo, soñé con vos. En serio, es verdad. Soñé con vos y tus dos hermanos, creo que Fidel se había jubilado y no sabía qué hacer con su vida, y yo les proponía que retomaran la banda de música que alguna vez habían tenido - que nunca tuvieron, por supuesto - y vos ibas y sacabas tu guitarra, Adolfo la trompeta, y Fidel, un poco a desgano iba por su instrumento, que no recuerdo cuál era.
Vos agarrabas tu guitarra, la afinabas, en realidad el más entusiasmado era Adolfo, pero vos una vez que te colocabas la guitarra frente a vos, comenzabas a dudar, te preguntabas si sonaría bien, si te acordarías cómo tocarla. Yo te alentaba, dicidendo que algo que se aprende bien, no se olvida.
En mi sueño no llegué a escuchar la música que ustedes hacían, el resto del sueño no lo recuerdo. Pero como conservo mucho de pensamiento mágico, ahora confirmo que estás con tus hermanos, escuchando o tocando música del jazz original, del antiguo, del que tanto disfrutaban los tres.
Me gustó verte, me gustó verte acompañado por ellos. Me gustó poder hablar con vos y escuchar tu voz.
Te extraño con locura, y no soy la única, hay mucha gente que te tiene presente todo el tiempo. Sabés? te mandaría saludos Victor, si pudiera creer que hay ocasiones en que te veo y hasta te hablo. Estuve con él, disfrutando sus dotes de mecánico obsesivo que puede escuchar el mínimo ruidito y hacer un diagnóstico preciso a partir de ahí. El me contó de una vez que te descompusiste en su casa, que hiciste una hipoglucemia, que te llevó y te acompañó en el Hospital Durand.
Nunca nos dijiste nada, nunca nos contaste de ese episodio. Lo sé porque estuve con tu esposa, almorcé con ella, y se lo conté y tampoco lo sabía.
Respecto a tu esposa, divina, con una fuerza como vos sabés que sólo ella tiene. Sin embargo, no logramos ni que ella venga a mi casa ni yo ir a la de ella. Así que nos encontramos en ese café donde nos juntábamos con vos, El Andén, y almorzamos juntas. La ví muy bien y me dijo que está muy acompañada, sobre todo por sus hermanas, por suerte, porque vos sabés que no siempre fue así - bah, vos solías putear a la familia de ella por eso mismo.
Pepe, no puedo pedirte que vuelvas, pero eso es lo que quisiera decirte. Tengo que decirte que nunca nadie ocupó el lugar que lograste vos, ni antes ni después. Nadie. Extraño tus conversaciones, en las que nunca era posible hacerse el boludo, ni vos ni yo, incluso en los momentos en que a vos o a mí nos salían lágrimas.
Te quiero muchísimo, y te extraño siempre. Por eso no puedo llamar a tu esposa, casi nunca, y hoy menos aún, porque lloro, y no paro de llorar, y creo que no le hago bien a ella, y creo que ella espera que yo digiera tu ausencia en otro ámbito, con otras personas. Y yo no puedo digerir tu ausencia.
Lloro ahora, mientras te escribo esta carta y sé que me dirías que no llore, que no vale la pena, porque es el tipo de cosas que vos decís, pero cómo no voy a llorar si cuando te fuiste me dejaste sin padre, sin interlocutor, sin consejero. Cómo no voy a llorar si fuimos tan tontas que después de tanto tiempo pasando días y noches en hospitales con vos, justo hace dos años no nos quedamos ninguna de las dos, ni tu esposa ni yo. Y vos que me habías dicho que tenías tanto miedo...
Basta, prefiero recordar que donde estás no te duele nada, no estás flaquito como al final, te reís y estás con tus hermanos.
Te quiero Pepe. Te extraño.
martes, 19 de agosto de 2008
Queridísimo Pepe

Hoy hace un año que te fuiste.
Qué decir después de eso?
Tu esposa, hija y nieta están juntas hoy, eso te gustaría, no?
Quizá vos estás con tus hermanos, escuchando jazz o jugando al tenis.
Yo, sigo sin entender cómo se hace para digerir el hecho de que no puedo hablar con vos. Sin poder hablar con tu mujer. Intentando mandarme algunos renglones con tu hija.
Me sigue doliendo tu ausencia.
Te extraño con toda el alma.
Te quiero tanto como siempre.
viernes, 28 de diciembre de 2007
Queridísimo Pepe
Ya sé que hace mucho que no te escribo.
No logro hacerme a la idea de comunicarme con vos sólo por esta vía.
No logro hacerme a la idea de comunicarme con vos sólo por esta vía.
Y entonces, no sé, como si disimulando o fingiendo distracción uno pudiera lograr que nada hubiera pasado, que nada hubiera cambiado, entonces lo que me sale es no poder llamar a tu esposa, no poder escribirle a tu hija, ni siquiera poder llorar.
Y, vos lo entenderías tanto, en lugar de deprimirme, me pongo de mal humor, pero de RE mal humor, contra todo, contra cualquier cosa, lo que sea, ya me sale un gruñido. Yo sabía que esto iba a pasar, es más, se los avisé a otros, les previne que no lo hicieran ahora para las fiestas, que las ausencias duelen y que uno tiende a tapar el dolor con bronca, que sale más facil el enojo que el dolor. Pero no logro evitarlo, no logro llorar tu ausencia, y sólo ando de mal humor por el mundo, como vos, mi muy querido "pitufo gruñón", más gruñón que nunca en los últimos tiempos, sólo permitiéndote llorar cuando estabas solo o de a uno a uno, con tu esposa, conmigo, creo que con tu hija...
Y el 31 a la noche no sé qué va a pasar. Sé que ahí es cuando más voy a sentir tu falta, cuando más me voy a dar cuenta que no estás, que ya no vas a estar, que estás con tus hermanos, brindando juntos, ya no cada uno de un lado de un cable, con miles de kilómetros entre medio, pero ya no acompañándome hasta el árbol de mi padre a brindar con él, ya no pudiendo abrazar tu cuerpo, cada vez y cada año más delgado, más frágil.
La puta madre, Pepe, es así, no logro más que enojarme. Te fuiste nomás. Espero poder llorar, no sé si ahora, el 31, o cuándo, pero pronto. La parte de pitufo gruñón que me tocó de vos no me gusta, supongo que a vos tampoco te gustaba. No la paso bien. Y te extraño, te juro que te extraño muchísimo, cómo me gustaría verte de nuevo tirado en el sofá de casa, poniendo cara de tujes cuando Paloma se pone a jugar al lado tuyo y uno fastidia para tomarte una foto con ella.
Pepe, te quiero muchísimo. Que el 2008 nos traiga alegrías, eh? Que podamos ver en persona a tu nieta que está cada día más linda, que tu mujer pueda viajar a Francia, y que yo pueda finalmente digerir esta espina que tengo atravesada así puedo retomar la relación con tu familia así no nos quedamos tan solos sin vos.
viernes, 19 de octubre de 2007
Queridísimo Pepe
Acá seguimos, extrañándote. Ya las cosas se hicieron como vos querías. No estuve ahí, no pude. El alma no me dio más. Pero sí estuvo tu hija, tu mujer, la gente que te quiere...
Me dijo tu mujer que tu hija dijo: "te dejo acá, ganá todos los partidos...". Menos mal que no estuve, hubiera llorado muchísimo. No puedo llorar más por ahora.
Ando por el mundo pensando en las cosas que tendría que hablar con vos, que vos sí sabrías. Decime, por ejemplo: ¿Cómo se peinaba Grace Kelly? o ¿tendría yo que comprarle tu auto a tu mujer?, esto último sólo vos me lo podrías contestar como corresponde, conociendo bien tu auto, sabiendo de autos, de su precio, de su valor de reventa, de mis sentimientos, de si yo podría el día de mañana venderlo o si sentiría que me desprendo de algo tuyo, etc.
En fin, querido Pepe, que me seguís haciendo falta. Te sigo queriendo muchísimo.
sábado, 22 de septiembre de 2007
Querido Pepe

Se cumplió ya un mes de que dejamos tu cuerpo.
Estuve en tu casa, con tu mujer, tu hija y tu nieta. Por suerte llegaste a ver las fotos de tu nieta, Cecilia hubieras querido vos que se llamara. Es linda, es igual a uno de tus hermanos, con los ojos de tu hija.
Fue duro estar en tu casa, sin vos. Tu mujer está bien, bueno, ella se siente serena, yo la veo medio perdida sin vos...
Salí de ahí tan triste, con un vacío tremendo por tu ausencia. Te extraño. Extraño cuando nos encontrábamos a tomar café y charlar, charlar de esas cosas que aparentemente no hablabas con nadie más que conmigo, o eso me hacías sentir.
Te quiero, seguís conmigo todo el tiempo.
Estuve en tu casa, con tu mujer, tu hija y tu nieta. Por suerte llegaste a ver las fotos de tu nieta, Cecilia hubieras querido vos que se llamara. Es linda, es igual a uno de tus hermanos, con los ojos de tu hija.
Fue duro estar en tu casa, sin vos. Tu mujer está bien, bueno, ella se siente serena, yo la veo medio perdida sin vos...
Salí de ahí tan triste, con un vacío tremendo por tu ausencia. Te extraño. Extraño cuando nos encontrábamos a tomar café y charlar, charlar de esas cosas que aparentemente no hablabas con nadie más que conmigo, o eso me hacías sentir.
Te quiero, seguís conmigo todo el tiempo.
lunes, 17 de septiembre de 2007
In Memoriam querido Pepe

El 19 de Agosto de 2007 dejamos de tenerte entre nosotros.
Ahora estarás escuchando jazz con tus hermanos, divirtiéndote o protestando, o las dos cosas a la vez, como siempre.
Lo que estamos seguros es que disfrutaste de tu vida todo lo que pudiste, a pesar de todo lo que atravesaste, te dedicaste a sacarle el jugo a todo. Fuiste un PAPAZO, para todos, para tus hijos, para tus hermanos, para nosotros...
Te extrañamos, y te vamos a seguir extrañando.
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