miércoles, 16 de marzo de 2016

Una semana

Hoy hace una semana que llegué
Ya no me pierdo
Trato de seguir mis rutinas placenteras, pero obviamente el problema gástrico me hizo cambiar varias.
No estoy yendo al gym, no tomé sol hoy, y encima estoy tomando té y té y té, que para quien me conoce, comprende que significa que no me siento bien.
Hoy se fueron los amigos que hice, así que desayune con ellos de despedida, luego fui hasta el hotel de al lado, a la farmacia a comprar buscapina compuesta, y después me fui a la playa.
Pasé el día a la sombra, leí, dormí bastante, después me metí en un Mar calmo pero intenso, un rato.
Me fui a por un coco, y seguí leyendo.
Miré mucho el Mar, y seguí pensando...

Desde qué días de la semana quiero hacer qué cosa, hasta decidir que ya no quiero ser rubia.

Que estar sola tiene un costo, un ritmo, una serie de ajustes, pero que uno puede abrazarlo con gusto.

Que hay amigas que hace tiempo que no veo y que mi ritmo de vida no es incompatible con verlas, aunque sea cada tanto, espero que ellas también tengan ganas de verme...

Eso, pensando...

Y seguramente que al volver me cambie el color de pelo.

martes, 15 de marzo de 2016

Perder la cuenta...

Es bueno y es malo perder la cuenta de cuantos días hace que estás de vacaciones. Es bueno por que significa que te relajaste. Es malo por que los días pasan volando....

Bueno, seguimos de playa y Mar, aunque ayer finalmente, después de haber venido a la región tres veces ya, decidí hacer la excursión a la ciudad.

Como en todas las ciudades, la parte vieja, la histórica, divina, típica, llena de iglesias impresionantes, recubiertas de oro, con azulejos pintados a mano y traídos de Portugal.

Los vendedores ambulantes, como en todas partes, que te insisten todo lo que pueden, te hacen un pequeño obsequio y después te piden dinero, y así. Con una sentí conexión, al grado que me dio por tocar su panza de embarazada, y desearle bendiciones para su hijo. Aclaro que yo no soy de tocarle las panzas a las embarazadas, me parece invasivo. Claro que también tenía apariencia de consumir Paco, y claro que también le di algo de dinero...

Nuestra guía sabía bastante, la llené de preguntas sobre la historia de la ciudad y del país, de la época colonial y la liberación de los esclavos. Pero no era una persona simpática o agradable, en fin.

Almorzamos con esta pareja que me hice amiga, unos sándwiches que habíamos llevado, en un barcito donde pedimos cerveza y soda. La guía había dicho que en ningún lado nos iban a permitir comer lo que habíamos llevado, pero preguntando uno es más libre, no?

El resto del paseo no fue gran cosa, por supuesto que el Mercado principal, que no recuerdo el nombre, comprar algunas cosas para llevar, mironear el Mercado y regatear, que me encanta.

Volví cansadísima, ducha, cena liviana...

Y es que hace dos días que no estoy bien de la panza, no descompuesta, sino un poco hinchada y adolorida. No soy de comerme todo y no estoy bebiendo mucho, más bien poco. Pero quizá el sushi de la otra noche, quizá el wasabi que estaba muy picante, quizá ese segundo whisky que me parece que estuvo de más... El caso que hace dos días aquí estoy a Buscapina y comiendo liviano, ya va a pasar.

Me acosté temprano, puse la TV para ver The Walking Dead, aún en portugués, y después de darme cuenta que era la tercera vez que me quedaba dormida, decidí apagar todo y dormir.

Así arrancamos hoy temprano, después de otra Buscapina, pero ya en la playa.

Hoy el Mar está más alto, más fuerte, ya entré a desafiar las olas, ya me divertí, ya me revolcó a la salida, obvio...

Cuando tenga conexión a Internet, publicaré esto, por ahora, a continuar el día de playa.

P.D. terminé el día yendo a ver al médico, gastroenterocolitis virosica... Por suerte me dieron unos inyectables y pude cenar sin dolor. Ahora a cuidar lo que como y bebo por un par de días...

sábado, 12 de marzo de 2016

Tercer día

Amanecer temprano, ducha rápida, desayuno, averiguar sobre el city tour a Bahía, reservar cena para hoy y mañana, y a la playa.
Hoy no caminé, hoy decidí tomar todo el sol que pudiera.
Así que lagarto al sol, primero hasta que el Mar me llamó a saludarlo, después hasta que llegaron a la playa mis nuevos amigos. El no se sentía bien y habían estado rezongando con la asistencia médica, lo que nos llevó a charlas interminables.
Al final, y como hacía mucho calor, él se fue a la pieza, ella charló un rato más y también se fue.
Mar, sol, cerveza, Mar, etc.
Hay un grupo de anglo parlantes varones que disfrutan la marea alta tanto como yo, y la alternan con cerveza y frisbee, a quienes, de atrevida nomas, les pedí una de las cervezas que habían llevado a la playa, y gentilmente me la cedieron.
Después, levantar de la playa, comer, un poco de whatsapp con amigos, cigarrillo al borde de la pileta, y a la pieza.
Lavar una ropita, ducha rápida y al gym.
Calor, hoy ha hecho mucho calor, así que disfrutando de transpirar, y más en el gym.
Habitación de nuevo, ducha, y a empilcharme, que para eso uno reserva en los restaurantes.
Como aún es temprano, whisky con soda hasta que sea hora de cenar y después iré a ver que cosa es la disco, que al final es sábado, no?
Es probable que el lunes vaya a Bahía.

Y después de darle muchas vueltas en la cabeza, logré recordar a qué vine: a pensar, a volver a encontrarme conmigo, a recordar como se hace para estar sola, y que eso es un placer, que no necesito alguien a quien le cuente lo que me pasa, que no necesito a nadie...

Así que una vez recordado, a dedicarme a ello...

Y a leer a García Marquéz, que siempre es una delicia...

viernes, 11 de marzo de 2016

Segundo día

No que haya mucha diferencia con el día de ayer, digamos que quería despertarme temprano y sólo logré despegar de la cama a las 9, después de eso, ducha tomando café, que esa es una de las delicias de estos hoteles, la cafetera en la habitación.
Protector, bikini, desayuno y a la playa.
Caminé, caminé y caminé, después me metí al Mar.
Conocí una pareja poco mayores que yo, que viven muy cerca de casa, divertidos, ella muy charladora, y pasamos algunos ratos de la mañana juntos.
Después de varias veces de entrar al Mar, de enjuagarme la sal y la arena, tomar agua de coco y cerveza, decidí que era momento de quedarse a la sombra, que el sol está muy fuerte.
Leí un rato, con un poco de pena terminé Mujeres de Ojos Grandes y comencé uno de relatos de terror.
Me quedé en la playa hasta que el Mar subió tanto que retiraron las reposeras y las sombrillas, disfrutando de ver subir la marea.
Después comí, estuve un rato al lado de la piscina charlando por whatsapp, y de ahí a la habitación.
Saqué la arena de mi bikini y de mi persona, que aún cuando en ningún momento me senté en la playa, me traje conmigo toda la arena.
Al gym, a la ducha, a cenar, a tomar whisky con soda al salón de fumadores, que para algo soy un bicho de rutinas...

Me encanta donde estoy, me encanta el Mar, me encanta el hotel.

No soporto a los no fumadores y la forma en que han avanzado sobre nuestros derechos, que ni siquiera se pueda fumar en un bar totalmente abierto...

Bueno, de algo hay que quejarse cuando uno está en el paraíso, no?

jueves, 10 de marzo de 2016

Primer día de vacaciones

Bueno, viajar durante la noche, dormir menos de dos horas en el avión, llegar al hotel a las 7 de la mañana, para encontrar que mi pieza está lejos de todo, de la playa, del lobby, pero cerca de donde se desayuna.
Pedí cambio, y eso implicaba esperar al medio día para tener pieza. Así que me resigne a que en estas vacaciones me toca caminar...
A la pieza, y empezar a desensillar, medio perdida, sin lograr organizarme, supongo que el cansancio hizo lo suyo.
Al terminar, ducha, protector solar, bikini y a desayunar, y recién eran las 9!
Después del desayuno, obvio, al Mar.
Mar hermoso, verde y caliente, hoy más calmo que lo que yo recordaba, quizás por la hora, divino, al agua y tratando de relajarme.
Caminar por la playa, luego al agua de nuevo, y reposera bajo la sombrilla. El sol ya fuerte, acá amanece muy temprano.
Me dormí, profundo, unas dos horas, muy reparadoras.
Después Mar, agua de coco y cerveza.
Y como aún eran algo como las 12, me quedé bajo la sombrilla, leyendo.
Terminé Arrancame la Vida, de Ángeles Mastretta, que tenía bastante avanzado, y seguí con Mujeres de Ojos Grandes, que tengo por la mitad, sólo por seguir con Mastretta que es hermosa.
Luego, Mar, sol, Mar, y así, hasta que la marea comenzó a subir en serio. Ahí me fui a almorzar, y empecé a buscar mi lugar en el mundo, que hoy no me resulta fácil.
El lugar es grande, para cualquier lado hay que caminar mucho. Un rato al lado de la piscina, luego whisky con soda cerca del Mar, donde alcanzara a escucharlo, leyendo...
Volví a la playa, un ratito, y de ahí café, me cambié y al gym, grato en serio.
Pieza de nuevo, lavar dos cositas, y a la ducha.
Me pinté, me vestí, y luego de perderme un poco encontré el bar del Lobby, me pedí un whisky con soda y descubrí el salón de fumadores.
Desde ahí escribo ahora.
Después iré a cenar, supongo que tomaré otro trago, y a dormir que mañana estaré mejor.
Igual me parece que ya tengo mirada de Mar...

Empezaron las vacaciones, nunca es fácil relajarse los primeros días, menos si te pierdes cada vez que quieres ir a algún lado...
Ya empezaré el proceso de hotelizacion, en que uno se sumerge en la cultura del lugar.

Ah, gracias Silvia por el adaptador, el que me daban acá ni siquiera coincidía con los enchufes... Me salvaste!

Y en el Free Shop me compré un divino parlante con Bluetooth para escuchar música desde mi Celu, y tengo WiFi en todo el hotel, menos en la playa, genial!!

Si tengo que resumir el día de hoy en una palabra, claramente sería "perdida"...

jueves, 11 de febrero de 2016

Un día como hoy

Un día como hoy, hace más de cinco reencarnaciones, quizá más...

Por un instante me llamé Mariana Gimenez; poco más de doce horas después jugaba a llamarme Marilyn

Un día como hoy, no logré darle a mi hermano Lalo la foto que le había mandado ampliar y montar en bastidor de su participación en la Maratón de la Ciudad como regalo de cumpleaños

No puedo recordar, no andaba mi auto?

Un día como hoy la vida me llevó por delante, esa vez el golpe de volante no lo di yo...

martes, 24 de noviembre de 2015

Perdida

Sueño
Salgo de una fiesta, no sé dónde dejé mi auto
Me ofrecen llevarme, yo insisto que me lleven a mi auto, pero no sé dónde está
Trato de recordar dónde lo dejé, qué camino tomé antes de ir a la fiesta, mezclo calles de "allá" con calles de "acá"
No tengo ninguna memoria, ni de lugares ni de lo que hice antes
Mi auto está perdido, yo estoy perdida

Pienso, lo hablo con Silvia, pienso

Mi auto, mi Nazgul, lo único que tengo que he comprado yo con mi propio dinero
Mi auto, mi segundo hogar, la extensión de mi placard
Mi auto, la balsa en la que navego en el Mar que es la Autopista para la Ciudad
Mi auto, el lugar donde creo que perderé la vida
Mi auto, donde me siento una con él algunos días

Y ahí me doy cuenta que no está perdido mi auto
Estoy perdida yo

Empecé a darme cuenta cuando Silvia me pregunta si me da miedo vivir sin libreto, y yo contesto que estoy totalmente perdida

No sé más quien soy, qué es lo que acepto o no estoy dispuesta a tolerar
Hace tiempo que no me divierte lo que vivo, dejé de ser la niña más bonita de la fiesta, no me gusto frente al espejo, en realidad, me miro y no me reconozco, ni siquiera tengo mis rulos... Es más, hay momentos en que me miro y me sorprende lo flaca que estoy... Digamos, me miro y me sorprende mi imagen

Pienso que he permitido doblarme más de lo que debería
Me he callado los gritos, me he guardado los golpes en las palmas de las manos
He llorado hasta quedarme sin lágrimas
He aprendido lo que se siente tener el gato negro de la angustia acostado en la boca del estómago

Y en el camino, me perdí
Me perdí a mí misma...