miércoles, 7 de junio de 2023

Un día

Parece que un día me acostumbré a estar soltera 
Un día aprendí que puedo ir a una fiesta sin compañía, o a una pedaleada grupal, o a cenar sola
Un día descubrí que manejo mi economía y mis compras y los arreglos de mi casa y mis tiempos
Y así, sin darme cuenta, parece que un día perdí el miedo a la oscuridad

miércoles, 19 de abril de 2023

Reflexiones con el Mar

Pues no, no me río a menudo, ni tengo con quien hacerlo
Pero soy de empatizar con casi todas las personas con quien me cruzo
Y ambas me parecen igual de importantes

martes, 4 de abril de 2023

Balance?

Por dónde se empieza?
Por los recuerdos lejanísimos cuando era muy chica y cambiábamos de casa/país/idioma seguido? Cuando "ir a Acapulco" significaba ir al Mar?
O poco después, cuando empecé a estar muy perdida y muy molesta, muy triste y muy confundida, cuando comprender a mi madre era imposible, aunque yo aún lo ignoraba y seguía creyendo que podría?
O quizás cuando, intentando huir de tanto dolor y tanta confusión decidí empezar a anularme, aunque fuera de a ratos, para solo volver para lastimar en el afuera tanto como me lastimaba el adentro.
Y vaya que desarrollé el arte de la auto destrucción, y claro que pagué el precio, exclusión tras exclusión, para luego llegar a este "exilio", que, para bien o para mal, resultó una oportunidad más de vivenciar mi profundo instinto de supervivencia.
Y luego, a pesar de los tropezones, a tratar de pararme sobre mis pies, tratar de dedicarme a hacer lo que me salía bien y que creía que quería hacer.
Ok, sí, en lo laboral, nada de qué quejarme. Momentos en que incluso me sorprendía que cobraba un sueldo por hacer algo que disfrutaba. Momentos en que fui consciente de que estaba haciendo lo más importante que haría a nivel profesional. Sí, lindos tiempos esos. 
Claro que el resto de la vida seguía, cierto que en ocasiones deseaba que todos me dejen un poco en paz, que estaba harta, o triste, o insatisfecha.
Y luego, los tsunamis, uno tras otro, con un breve paréntesis de segunda adolescencia y rock hasta el amanecer, pero esta vez con lucidez, con alegría intensa.
En un momento, todo se convirtió en "madre", todo, impidiendo hasta tomar helado mirando la tele, y ahí, conocer la angustia con sus síntomas físicos, empezar de nuevo con la ideación suicida, y bueno, ayuda profesional y esperar a que termine el terremoto.
Y todo termina, claro, pero todo tiene un costo, y en mi caso fue la espina vertebral, literal. Y entonces, los tiempos del dolor físico, de la discapacidad, de no poder ni bailar ni hacer nada, nada.
Y luego me volví Biónica, y volví de a poco a poder moverme, andar en bici, bailar, vivir, digamos.
Pandemia, cuarentena, soledad que para mí fue un idilio conmigo misma. Ser voluntaria, sentir que estaba contribuyendo con la humanidad con mi granito de arena.
Y así se llega a ahora, a volver a disfrutar la grupalidad, en bici, bailando, haciendo ejercicio.
Sola, sí. Aburrida, a veces.
Pero con un nivel de disfrute de la libertad, del placer de ser yo quien elige qué, cuándo, en qué momento, que creo que resulta más placentero por todos los años (tantos!) en que no fui libre 
Así que si se trata de hacer balance, pues estoy llegando a esta edad mejor que nunca, y en este caso es tan verdad que ilumina.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Tolerancia o que?

Voy a un lugar por placer, porque se trata de disfrutar, de poder relajarse y hacer algo que me gusta.

Se me dice que ese es un lugar "seguro", un lugar donde todos nos cuidamos para poder confiar.

Claro que sé que eso no se decreta, se trabaja y se logra (o no).

En fin, el caso es que se me interrumpe, se me habla encima, se me agrede. 

Ok. Me la aguanto. Respiro profundo y elijo un momento para salir a fumar sola, tranquila.

Y al final, quien coordina me llama la atención, me dice que no me "suicide" en ese grupo, que quien me agredió "no está bien", "es grande", "está enferma".

Y tardo como 5 días en darme cuenta que no tengo ganas de tolerar, no tengo ganas de aguantar que me agredan y encima se me amenace con la exclusión, disfrazándolo de que soy yo quien se estaría excluyendo.

Así que, una de dos, aguanto la exclusión y me voy directamente sin decir nada, como antes, cuando chica, ante cada amenaza de expulsión. O voy la semana siguiente y elijo plantear todo esto en forma pública, tan pública como fue la agresión y la amenaza que recibí.

Y ahí, que se me tilde de "tirabombas", de ser quien dice "que se pudra todo". 

Aún no decido, sigo pensando.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Y un día me encontré

 Un día me acordé, un día volví a abrirlo, volví a leer hasta cosas de hace años y años.

Y me encontré, encontré a esa que se busca, que se encuentra y se vuelve a perder, la que se define y se pregunta, y todo el tiempo es ella. La que deja de comer, la que hace migrañas, la que elige divertirse en vez de amar, elige bailar y sentir todo con intensidad. Ella, la colorada, el yaguareté.

Y amé a la ella de entonces, la que me conoce tanto, y a quien desearía recordar más seguido.

Así que volví, y espero quedarme por acá seguido.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Cuarentena II

 Recordaremos el 2020 como el año que vivimos encerrados

Algunos, porque a otros no les importa nada y salen a contagiarse alegremente, bueno, en realidad no sé si salen a eso o sólo les sucede

Personalmente, no extraño nada de afuera. Y si tengo que salir, quiero volver YA. 

Quizá bailar, sea en clase o en fiestas (lo que tardará mucho en suceder), pero no mucho más que eso

Cada vez más ermitaña, ni bien ni mal, sólo conmigo y por suerte nos llevamos bien

Seguimos tejiendo....

domingo, 5 de abril de 2020

Cuarentena

Hoy me duele el encierro
No sé, no es el primero, no será el último
Hasta ahora, venía conmigo, sin extrañar a las personas
En verdad no extraño a las personas
Tampoco, si pudiera, deseo salir a la calle
No sé
Sólo me duele
La soledad? El silencio? Lo ignoro
Ojalá fuera el tipo de gente que prende el televisor y se olvida del mundo
Ojalá fuera de aquellos que encuentran formas de olvidar su dolor

Seguramente mañana estaré bien, hoy solo me duele

viernes, 17 de mayo de 2019

Postales urbanas

Microcentro, pero la zona linda, cara
Un muchacho sentado en un banco de plaza
Lleva gorrita con la visera hacia atrás, jean, zapatillas; un carrito como para valijas donde tiene una mochila de espalda.
De una bolsa de plástico saca un frasco plástico muy grande, nuevo, de aceitunas, será como de 10 Kgs
Desde el primer prejuicio, pienso: lo robó y ahora cómo lo va a vender?
Desde el segundo, pienso: ser lo dieron como limosna y no le sirve para comer
Desde el tercero: será quien lo trae desde algún depósito o desde el interior para entregarlo a un restaurant y eso es como un trabajo?
Me voy y él se queda con sus aceitunas, si mochila y su carrito

lunes, 19 de noviembre de 2018

Y un día le escribí casi una carta de amor


Cuánto te han lastimado en esta vida para que siempre elijas ponerte a la defensiva
Cuánto dolor te han provocado como para cerrarte a los sentimientos de los demás
Cuántas veces te han hecho callar que has llegado a elegir no tener un diálogo tranquilo
Cuántas veces te han intentado manipular que no distingues lo que es un pedido
Cuántas veces habrán rechazado tu amor para que hoy no te permitas sentirlo ni mostrarlo
Cuántas veces no reconocieron que tenías razón que hoy ni siquiera te das permiso para dudar si la tienes

Cuántas veces te han lastimado para que hoy no sepas pedir perdón

lunes, 9 de abril de 2018

Una inválida a la espera

Y sí, depende de otros, como casi siempre. Depende de que algún burócrata decida que no es problema autorizar un papel.
Tienen cuatro días para responder, mañana es el segundo (o el tercero?)
Pero yo necesito saber, necesito que para el quinto día esté todo definido, porque será viernes, y en fin de semana no se puede hacer nada.
Y si ese burócrata decide autorizar, el lunes entro al quirófano, por fin; o no, depende de alguien que no entiende lo que pasa.
Y lo que pasa es que no puedo estar parada 15 minutos, no puedo caminar una cuadra, no puedo salir de mi casa.
El dolor me está matando.
Por supuesto que estoy tomando el más fuerte analgésico que puedo tomar sin estar internada, y aún así hay momentos en que me pongo en cuclillas y quiero llorar del dolor.
Así que no, no tengo miedo de la operación aunque el post operatorio sea largo y difícil. Saltaría dentro del quirófano en este momento si me dejaran.
Así que hoy, aparte del dolor, lo único que me importa es que ese burócrata, a quien no conozco ni él a mí, que no sabe lo que me está sucediendo, de pronto tenga una iluminación y resulte que, sin demorarse los cuatro días de que dispone, decida que sí, que el lunes me pueden operar.

sábado, 17 de febrero de 2018

Odio mi cuerpo

Ok, no tengo 22 años, tampoco 32, pero hay cosas que me cuesta aceptar
Entiendo las facturas que uno tiene que pagar, pero no quiero pagar por las ajenas (como si pudiera elegir...)
Y sí, hace más de dos años que ya venía "bromeando" con "... como veían que resistía, fueron a llamar a otro elefante", y sí, también entonces el cuerpo me pasó factura
Y no, no pude elegir, no pude no hacer lo que tenía que hacer, y ahora, al sacarme la armadura que necesité tener puesta, pues toca pagar los platos rotos de la gira
Hoy, aparte de las "pequeñeces" que voy encarando y curando, me encuentro con una realidad que lamento, que odio y que tengo que aceptar
No, ya no voy a poder bailar, no voy a poder patinar, no voy a poder... etc y etc
Y hoy, encima, me siento una inválida, una discapacitada que necesita ayuda para un montón de cosas cotidianas, o que sufre al hacerlas, o que directamente no hace
No creo en el karma, pues si de karma se tratara, me parece que la vida me queda debiendo

jueves, 26 de enero de 2017

Mi madre dice

que qué bueno que la llamé, por que le duele mucho la espalda, la zona lumbar, que se levantó de la cama y sintió mucho dolor

Cuando le digo que estoy en mi trabajo, que si quiere llamo a mi amiga para que la lleve a la Guardia me dice que no, que ya se tomó un ibuprofeno, que se va a ir a la panadería a comprar pan para hacerse un café con leche

Le digo que más bien es horario de almuerzo, y dice que sí, que tiene milanesas (dice carne empanizada) que sólo tiene que freír

Le digo que no vaya hasta la panadería, que recuerde que la vimos cerrada por vacaciones, le digo que vaya al kiosco de a la vuelta de su casa, donde acostumbra comprar pan, dice no recordar donde es ese kiosco, le digo entonces que compre en el super

Dice que seguro se le va a pasar con el ibuprofeno, que no me preocupe, le digo que en una hora la llamo y que si no está mejor le digo a mi amiga que la lleve a la Guardia, insiste que no me preocupe...

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Mi madre dice

Atiende el teléfono y me dice que estaba pensando en mi, que hace mucho que no comemos juntas, y le digo que el sábado pasado (hoy es miércoles) almorzamos y cenamos juntas, y que la llamo todos los días.
Me dice que no se acuerda y que por no acordarse siente que nadie piensa en ella y nadie la llama...

Dice que no tiene nada para tomar, que quiere comprar vino pero no recuerda donde lo compra, le digo que en el súper, ahh, dice, y a continuación: y no recuerdas qué marca compro?

Suspiro

sábado, 24 de diciembre de 2016

Mi madre dice

Que cuando llamó para encargar los 6 sandwiches de miga para esta noche, le iban diciendo los gustos y todos le parecían bien, y como no te hacen menos de 8 por gusto, encargó 48 sandwiches, para ella y para mi, para esta noche...

lunes, 19 de diciembre de 2016

Mi madre dice

Que se fue a comprar pan dulce y sidra para invitar a Aurora hoy, por que hoy es Nochebuena, no?
Ah, no? Y entonces el sábado que es 24 qué vamos a festejar nosotros? El nacimiento del niño Jesús?
Ah, es que pensé que el sábado era fin de año.
Pero no la quiero invitar a Aurora, por que me deprime, dice, y yo le pregunto para qué la iba a invitar entonces? Por que hoy es Nochebuena, no? dice.
Y entonces cuando nos reunimos nosotros? Ah, el sábado? dice, y qué festejamos?

Y así sigue por algo como 10 minutos...

sábado, 17 de diciembre de 2016

Mi Madre dice

Ayer:
Cuando la llamo por teléfono me dice que le llegó una cuenta a nombre de su hermano Rodolfo (que murió hace más de 40 años).
Le pregunto de qué es la boleta y me dice "de alquiler", a lo que contesto que su departamento es propio y no alquilado, me dice "será de antes", y yo que ella lo compró nuevo.
Hoy veo, es el impuesto municipal y viene a nombre mío...

La de hoy:
Me dice que hace años que no ve a su otra hija y a su nieta, yo, que vinieron en julio, y le muestro las fotos de la visita de ellas...

Suspiro

sábado, 15 de octubre de 2016

El Mar me traga

Y como siempre, decido entrar a desafiar las olas en el horario de los guapos, después de haber hecho la plancha por la mañana, en el horario de los niños.
Y paso por debajo de la ola para que no me revuelque, una vez, otra vez, y otra, y vienen muy rápido y muy seguido, y muy altas y con mucha fuerza.
Y para cuando me doy cuenta, no sólo estoy muy adentro, no hago pie, estoy cansada, las olas siguen viniendo, por supuesto, la playa está muy lejos, y el Mar tira para adentro.

No voy a poder salir.

Así que entre ola y ola, entre pasar por debajo para no ser revolcada, empiezo a levantar el brazo, vuelvo a pasar por debajo de otra ola y vuelvo a levantar el brazo. Sé que los guardavidas me ven, aunque yo no alcance a ver nada.
Y sí, muy rápidamente está a mi lado una guardavidas, me coloca el flotador, me dice: calma, respira, por debajo (cuando viene una ola), calma, respira, etc. Y así me lleva hasta la playa, donde finalmente afuera le doy un abrazo y me manda a tomar agua.

La gente me pregunta qué me pasó.
La guardavidas me dice que se dio cuenta que fue muy rápido todo, que en seguida estaba muy adentro.

Hay quien me felicita por la valentía de haber pedido ayuda a tiempo.

Yo quedo triste, con la sensación de no estar ya a la altura de entrar al Mar en el horario de los guapos, como antes, como siempre.

Me duele la autoestima, pero también me duele mi Mar, que ésta vez no quiso jugar conmigo, ésta vez me quiso tragar...

martes, 22 de marzo de 2016

Qué difícil es volver!

La valija está lista
El bolso de mano también

En una hora ceno en un restaurant al lado del Mar, después de lo cual iré a mirarlo, ya que hay luna llena

Después, cambiarme el short por el jean, cerrar la valija, y a eso de la una y media de la mañana, pedir que el maletero venga por mi valija y al lobby

Me vienen a buscar a las 2.40 am, el avión sale a las 6...

En fin, como siempre, lloré al despedirme del Mar, me repetí que él seguirá ahí, le prometí que volvería pronto

No quiero volver

lunes, 21 de marzo de 2016

Penúltimo día en el paraíso

He encontrado lo que vine a buscar

Estoy en paz conmigo

Redescubrí mi fuerza propia

Vuelvo a ser una Leona

domingo, 20 de marzo de 2016

Domingo

Se terminó la paz
La playa se llenó de niños, de gente ruidosa, de bullicio
Hace un par de días llegó un grupo de centroamericanos, de acento posiblemente puertorriqueño, varones, mujeres, jovencitas, y hoy directamente pusieron música, punchi punchi
Ya me acerqué y les dije que acá cuando alguien escucha música lo hace con audífonos, para no molestar a los demás. La apagaron como dos minutos...
En fin...

Pero hoy, que bajé temprano a la playa y el Mar estaba bajo y tranquilo, los guardavidas, que siempre ofrecen llevarlo a uno a nadar Mar adentro, me lo repitieron.

Dudé, porque el gemelo donde alguna vez tuve un casi desgarro me viene protestando al grado de hacer un calambre el otro día dentro del Mar.

Cuando llegué a mi reposera, lo pensé mejor, me dije que después sube la marea, que el momento es ahora y sólo se vive una vez.

Así que volví y lo cabeceé, como para sacarlo a bailar, cazó el gesto y se vino con el flotador. Entramos al agua, me puso el flotador que tiene una correa como de pasear perros, se puso el extremo en su cintura y nos fuimos para adentro.

Lindo Mar, que pasando la rompiente es intenso pero tranquilo. Nadamos, paramos, seguimos, paramos, me explicó las técnicas de rescate y el ejercicio que hacen para mantenerse en forma, seguimos nadando, hasta que me cansé y ahí salimos.

Genial, le agradecí un montón y le dije que acababa de hacer que mi día sea totalmente diferente.

Y esa nena hermosa, que tendrá unos 8 años, y el pelo largo rubio y ondulado, que en plena marea alta nos revuelca la misma ola, y al salir, lo primero que hace es preguntarme: estas bien?