sábado, 15 de octubre de 2016

El Mar me traga

Y como siempre, decido entrar a desafiar las olas en el horario de los guapos, después de haber hecho la plancha por la mañana, en el horario de los niños.
Y paso por debajo de la ola para que no me revuelque, una vez, otra vez, y otra, y vienen muy rápido y muy seguido, y muy altas y con mucha fuerza.
Y para cuando me doy cuenta, no sólo estoy muy adentro, no hago pie, estoy cansada, las olas siguen viniendo, por supuesto, la playa está muy lejos, y el Mar tira para adentro.

No voy a poder salir.

Así que entre ola y ola, entre pasar por debajo para no ser revolcada, empiezo a levantar el brazo, vuelvo a pasar por debajo de otra ola y vuelvo a levantar el brazo. Sé que los guardavidas me ven, aunque yo no alcance a ver nada.
Y sí, muy rápidamente está a mi lado una guardavidas, me coloca el flotador, me dice: calma, respira, por debajo (cuando viene una ola), calma, respira, etc. Y así me lleva hasta la playa, donde finalmente afuera le doy un abrazo y me manda a tomar agua.

La gente me pregunta qué me pasó.
La guardavidas me dice que se dio cuenta que fue muy rápido todo, que en seguida estaba muy adentro.

Hay quien me felicita por la valentía de haber pedido ayuda a tiempo.

Yo quedo triste, con la sensación de no estar ya a la altura de entrar al Mar en el horario de los guapos, como antes, como siempre.

Me duele la autoestima, pero también me duele mi Mar, que ésta vez no quiso jugar conmigo, ésta vez me quiso tragar...

martes, 22 de marzo de 2016

Qué difícil es volver!

La valija está lista
El bolso de mano también

En una hora ceno en un restaurant al lado del Mar, después de lo cual iré a mirarlo, ya que hay luna llena

Después, cambiarme el short por el jean, cerrar la valija, y a eso de la una y media de la mañana, pedir que el maletero venga por mi valija y al lobby

Me vienen a buscar a las 2.40 am, el avión sale a las 6...

En fin, como siempre, lloré al despedirme del Mar, me repetí que él seguirá ahí, le prometí que volvería pronto

No quiero volver

lunes, 21 de marzo de 2016

Penúltimo día en el paraíso

He encontrado lo que vine a buscar

Estoy en paz conmigo

Redescubrí mi fuerza propia

Vuelvo a ser una Leona

domingo, 20 de marzo de 2016

Domingo

Se terminó la paz
La playa se llenó de niños, de gente ruidosa, de bullicio
Hace un par de días llegó un grupo de centroamericanos, de acento posiblemente puertorriqueño, varones, mujeres, jovencitas, y hoy directamente pusieron música, punchi punchi
Ya me acerqué y les dije que acá cuando alguien escucha música lo hace con audífonos, para no molestar a los demás. La apagaron como dos minutos...
En fin...

Pero hoy, que bajé temprano a la playa y el Mar estaba bajo y tranquilo, los guardavidas, que siempre ofrecen llevarlo a uno a nadar Mar adentro, me lo repitieron.

Dudé, porque el gemelo donde alguna vez tuve un casi desgarro me viene protestando al grado de hacer un calambre el otro día dentro del Mar.

Cuando llegué a mi reposera, lo pensé mejor, me dije que después sube la marea, que el momento es ahora y sólo se vive una vez.

Así que volví y lo cabeceé, como para sacarlo a bailar, cazó el gesto y se vino con el flotador. Entramos al agua, me puso el flotador que tiene una correa como de pasear perros, se puso el extremo en su cintura y nos fuimos para adentro.

Lindo Mar, que pasando la rompiente es intenso pero tranquilo. Nadamos, paramos, seguimos, paramos, me explicó las técnicas de rescate y el ejercicio que hacen para mantenerse en forma, seguimos nadando, hasta que me cansé y ahí salimos.

Genial, le agradecí un montón y le dije que acababa de hacer que mi día sea totalmente diferente.

Y esa nena hermosa, que tendrá unos 8 años, y el pelo largo rubio y ondulado, que en plena marea alta nos revuelca la misma ola, y al salir, lo primero que hace es preguntarme: estas bien?

sábado, 19 de marzo de 2016

El Mar como único Destino

No sé qué día es hoy, sé sólo que es sábado y que el martes a la noche me voy

Unas amigas me preguntaron qué hago a la noche, les dije que me duermo temprano para bajar temprano a la playa a pasar el día frente al Mar. Me dijeron que eso era aburrido.

Otra persona me preguntó si me estoy divirtiendo, yo contesté que no vengo a eso.

A las personas del hotel les cuesta entender que uno viaje sola.

Cómo explicar que paso la vida queriendo estar frente al Mar, mirarlo, escucharlo, entrar en sus brazos... Llenarme toda de Mar.

Me descubrí pensando el otro día: que el sonido del Mar no pare nunca, a continuación sonreí: el Mar está siempre ahí, desde antes que nosotros y seguirá estando mucho después también.

Sólo deseo alguna vez lograr vivir frente al Mar, poder verlo todos los días...

jueves, 17 de marzo de 2016

Reflexiones entre paréntesis

A ver si escribir me ayuda a entender

Qué es y qué espera uno del amor, de una pareja?

Estar, estar atento a lo que uno necesita, a lo que le sucede, acompañar, mantenerse al tanto durante el día de lo que uno va viviendo, tener ganas de besarte, de abrazarte y de hacerte el amor...

Sí, creo que eso es amor

Qué es lo que me falta? Lo que siento que no recibo?

El estar atento a los sentimientos, estar dispuesto a mostrar sentimientos, no sólo pasa por decir "te quiero", que eso sí lo recibo. Que uno pueda sentir que el otro se siente afortunado por estar con uno, por que uno lo quiera, incluso permitir que uno manifieste sus sentimientos.

Lo que no quiero?

No quiero sentir que estoy en una relación como de matrimonio de 15 años juntos, donde estamos cómodos pero calmos, donde lo importante es por sobre todo, incluso sobre el amor, la tranquilidad.

No quiero una amistad cariñosa que incluya buena cama, un afecto de Natalio Ruiz.

Por que sentirse querida, amada, deseada, a mi no sólo me pasa por el cuerpo. Me pasa por que el otro me muestre que soy especial para él, que vive como una fortuna que yo sea parte de su vida, que si yo no estuviera, la vida no seguiría como si nada, como a veces siento.

Y me pregunto si eso existe, y si vale la pena arriesgar lo que uno tiene y que se siente parecido a un muelle seguro, por lograr sentirse realmente querida.

Y me pregunto si vale la pena resignarse y adaptarse a un amor que no te vuela el cabello, poniéndole frenos a esa manada de caballos desbocados que es mi capacidad de sentir, a cambio de esta sensación de seguridad y confianza...

Lo cierto es que la respuesta no está en el otro; no pasa por que el otro cambie. Por que el otro es como es, con lo bueno y con lo malo.

Como he dicho en otro lado, siento que soy una poetisa y el un analfabeto, siento que me abro de tripas para abrazar un erizo.

Parece una mala combinación, no?

Lo cierto es que soy yo quien tiene que pensar qué es lo que quiere, y eso de pensar no se me da bien, pues lo mío es sentir...

miércoles, 16 de marzo de 2016

Una semana

Hoy hace una semana que llegué
Ya no me pierdo
Trato de seguir mis rutinas placenteras, pero obviamente el problema gástrico me hizo cambiar varias.
No estoy yendo al gym, no tomé sol hoy, y encima estoy tomando té y té y té, que para quien me conoce, comprende que significa que no me siento bien.
Hoy se fueron los amigos que hice, así que desayune con ellos de despedida, luego fui hasta el hotel de al lado, a la farmacia a comprar buscapina compuesta, y después me fui a la playa.
Pasé el día a la sombra, leí, dormí bastante, después me metí en un Mar calmo pero intenso, un rato.
Me fui a por un coco, y seguí leyendo.
Miré mucho el Mar, y seguí pensando...

Desde qué días de la semana quiero hacer qué cosa, hasta decidir que ya no quiero ser rubia.

Que estar sola tiene un costo, un ritmo, una serie de ajustes, pero que uno puede abrazarlo con gusto.

Que hay amigas que hace tiempo que no veo y que mi ritmo de vida no es incompatible con verlas, aunque sea cada tanto, espero que ellas también tengan ganas de verme...

Eso, pensando...

Y seguramente que al volver me cambie el color de pelo.